martes, 25 de septiembre de 2012

Gestión del color digital en un archivo fotográfico

Uno de los elementos clave a tener en cuenta en un archivo fotográfico es la gestión de color. Para llevar a cabo una buena gestión del color es importante fijar un flujo de trabajo en base a los intereses del archivo.

Modelos de color digital
Existen dos modelos para mostrar los colores que componen una imagen digital: el RGB y el CMYK. En el RGB o sistema aditivo, los colores se forman a través de la suma de los tres colores primarios (rojo, verde y azul). Éste tipo es el que vemos en las pantallas de nuestros ordenadores. Por otro lado en el CMYK o sistema sustractivo, los colores se conforman a partir de la mezcla de filtros, tintas o colores de cuatricromía: el cyan, el magenta, el amarillo y el negro. Se denomina sustractivo porque se forma a través de la sustracción de luz. Es el modelo que usan la mayor parte de las impresoras y el que se suele utilizar en las imprentas.
La representación de estos dos modelos de color depende directamente del hardware usado. Los mismos valores de un píxel pueden representar colores diferentes en función del dispositivo. Con la gestión de color se pretende homogeneizar la interpretación del color dotando de significado específico a los números RGB y CMYK. 

Perfiles de color
Serían el conjunto de datos que relacionan los valores RGB o CMYK con los valores de los modelos de color independientes de dispositivos, modelos basados en la representación matemática del modelo perceptual de color humano y más en concreto, en los modelos que derivan del CIE (modelo matemático independiente y objetivo que define los colores en base a al sistema humano de percepción). 
Diagrama cromático xy de CIE 1931 mostrando el espectro del espacio Adobe RGB y situación de los colores primarios.

Los perfiles pueden describir dispositivos concretos o espacios de color abstracto de carácter independiente de dispositivos, como el Adobe RGB (1998). En el primer caso, se describe la gama de un dispositivo en términos de espacio absoluto de color. Los perfiles limitan la representación del color a la gama del dispositivo. Aquí, es importante destacar la creación de unos perfiles estándar por parte del ICC (International Color Consortium), perfiles pensados para la descripción de gamas de cámaras, escáneres, monitores e impresoras. En segundo lugar, los perfiles de color abstracto son independientes de dispositivos y las gamas descritas pueden ser más o menos amplias en función del uso.
 
Adobe RGB (1998)
En el ámbito del archivo de carácter patrimonial es común el uso de los perfiles abstractos y especialmente del Adobe RGB (1998). Desarrollado por Adobe para reproducciones CMYK desde RGB, este perfil es interesante por su amplia gama y porque puede llegar a representar hasta el 50% del espacio CIE Lab. Admite codificaciones de 8, 12 y 16 bites. Suele usarse en la creación de másteres digitales y es un formato óptimo para la captura y la impresión. En un protocolo de ingreso el Adobe RGB (1998) puede considerarse una buena opción como espacio de color.

sRGB
Por otro lado, en el ámbito online se suele utilizar sRGB, un perfil desarrollado por Hewlett-Packard y Microsoft con voluntad de convertirse en estándar. Sin embargo, su escasa y limitada gama de color y el hecho de únicamente soportar 24 bits no le auguran un gran futuro. Es un perfil más pensado para la visualización en pantalla y la difusión web.

Existen muchos más perfiles abstractos (e-sRGB, ROMM RGB, RIMM RGB, ProPhoto, Photo YCC,...) que pueden resultar interesantes para determinados objetivos. Al final, lo importante es establecer un claro flujo de trabajo, fijando protocolos de ingreso, perfiles de tratamiento y conservación y perfiles de salida en función del tipo de uso (1).

Calibración
Finalmente, para garantizar una buena gestión de color hemos de tener nuestro equipo (escáner, monitor, cámara e impresora) perfectamente calibrado. Para ello existe un software específico y un hardware que permiten llevar a cabo una correcta calibración. Una vez estabilizado, es conveniente realizar un seguimiento y revisar los dispositivos de manera periódica.  

(1) Iglésias Franch, David. La fotografía digital en los archivos: qué es y como se trata.  Gijón: Trea, 2008, p. 52-59.