jueves, 27 de diciembre de 2007

Catalogación fotográfica: naturaleza y estado de la cuestión

La naturaleza propia de la fotografía, convierte a este material especial en uno de los documentos que presenta más complejidades en el momento de llevar a cabo la catalogación. Efectivamente, son múltiples los factores a considerar si queremos llevar a cabo una catalogación exhaustiva. Esto, junto a la tardía consideración de la fotografía como patrimonio histórico(1) , ha generado un déficit considerable en materia de normativización. Es paradigmático que ya en las “I Jornadas para la conservación y recuperación de la fotografía” se plantease la necesidad de elaborar un método de catalogación normalizado que pusiese fin al vació normativo existente(2). Dicha problemática se agudiza con la fotografía digital que incorpora parámetros que no se contemplaban en las cámaras analógicas. Ante esta situación los archivos, las fototecas y, en definitiva, las entidades que gestionan patrimonio fotográfico han optado por adaptar parte de las normas existentes a su situación causando, en muchos casos, bastantes problemas debidos a un tratamiento documental ineficiente con carencias evidentes (3). Esto ha provocado que nos encontremos en una situación heterogénea, caracterizada por un patrimonio fotográfico estructurado de forma desigual no sólo “en relación a unas zonas con respecto a otras sino en relación a centros o equipamientos ubicados en un mismo espacio territorial” (4). Vemos, por tanto, que la normativa sobre catalogación fotográfica es un tema bastante abierto y poco explotado. El propio Ministerio de Ciencia y Tecnología reconoció el fiasco de los compromisos europeos, a la hora de crear las herramientas y medios adecuados para fomentar la difusión y accesibilidad del patrimonio fotográfico (5). Actualmente, parece que la idea de estandarizar la descripción de las fotografías es una idea comúnmente aceptada, que se ha convertido en “una de las mayores preocupaciones en el tratamiento documental de las imágenes” (6).
Estamos, sin embargo, ante una operación de vital importancia. La descripción y el tratamiento catalográfico de la fotografía es fundamental para posibilitar el control exhaustivo del estado de las imágenes, las temáticas trabajadas en el centro, los autores presentes potenciar la difusión pero sobretodo para viabilizar la correcta y pertinente recuperación (7). Como señala Silvia Doménech “el catàleg és, sens dubte, l’instrument de descripció més útil i necessari en un arxiu fotogràfic. Sempre que això sigui posible cal arribar a aquest nivell de descripció” (8).
El catálogo además es uno de los grandes beneficiados de la extensión de las nuevas tecnologías en dos sentidos: por un lado, el catálogo pasa a convertirse en un gran elemento difusor del fondo de imágenes (acceso directo) y, a su vez, es capaz de hacer frente a grandes volúmenes de fotografías gracias a la catalogación por copia, la automatización, la existencia de plantillas, etc. Nos encontramos, por tanto, en un espacio inestable, múltiple, que requiere el establecimiento de unos estándares internacionales que permitan la explotación de todas las potencialidades que ofrece el patrimonio fotográfico. Por un lado, los profesionales verían simplificada su faena al estimular el intercambio y la cooperación con otras entidades y, a su vez, por otro lado, los usuarios dispondrían de un lenguaje de interrogación más generalizado y uniforme que, sin duda, facilitarían la correcta recuperación (9).

(1) Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español.

(2) Alberch i Fugueras, Ramón.
Arxiu: l’arxiu d’imatges: propostes de classificació i conservació. Barcelona: Generalitat de Catalunya. Departament de Cultura. Direcció General del Patrimoni Artístic. Servei de Museus, DL 1988,
p. 17

(3) Argerich Fernández, Isabel. “Recuperación, preservación del patrimonio fotografíco”. Segundas Jornadas: imagen, cultura y tecnología. Madrid: Universidad Carlos III: Archiviana, cop. 2004, p. 23.

(4) Boada, Joan; Casellas, Lluís-Esteve; Suquet, M. Àngels.
Manual para la gestión de fondos y colecciones fotográficas. Girona: Centre de Recerca i Difusió de la Imatge, (CDRI), Ajuntament de Girona, 2001.

(5) Ibid., p. 27. Por su parte, Eulàlia Fuentes nos recuerda la importancia de los archivos de imágenes en el ámbito de la prensa y afirma acertadamente que “un archivo de fotografías bien organizado es una ventaja editorial muy útil para el medio de comunicación y una fuente de ingresos y la clave de la eficacia del archivo radica en el sistema de almacenamiento”. Fuentes, Eulàlia. “¿En periodismo también una imagen vale mas que mil palabras?” [en línea].
Hipertext.net. Núm. 1, 2003. [Consulta: 28.02.2007].

(6) David Iglesias. “La gestión de la imagen digital” [en linia]
Hipertext.net. Núm. 2, 2004 [Consulta: 28.03.2007].

(7) Argerich, Isabel, op. cit., p. 26.

(8) Domènech, Silvia “La multiplicitat de fotografies dins de l’arxiu.
Imatge i Recerca 5:es Jornades Antoni Varó. Girona: Ajuntament de Girona, 1998, p. 165.

(9) Foix, Laia. “La Catalogació descriptiva de les imatges fixes”.
Métodos de Información. Núm.34, noviembre 1999. p. 50.