Ya tenemos aquí la segunda edición de las Jornadas de Fotografía Social, un espacio para la reflexión y el debate sobre la mirada de los profesionales a la hora de abordar contextos de injusticia social; su responsabilidad y su compromiso al retratar un determinado momento o una determinada realidad poniendo el foco en las desigualdades y promoviendo una conciencia colectiva. Reuniendo a destacados profesionales de la fotografía y organizaciones que dan voz a los colectivos vulnerables, las Jornadas se plantean como un lugar en el que exponer y compartir sus coincidencias y sus diferencias como plataformas de visibilización de la exclusión social, la discriminación, las desigualdades, la justicia social y los derechos humanos.
Organizadas por la Fundación Vicente Ferrer y el Institut d’Estudis Fotogràfics de Catalunya, las jornadas recogerán, bajo el subtítulo Campo-Contracampo, sus distintas perspectivas de trabajo y su poder movilizador. Las personas invitadas deliberarán sobre la ética, el sentido crítico, la necesaria empatía con las personas retratadas, la complicidad con los valores humanos, la comprensión intercultural y la necesaria aportación de espectadores activos sin los cuales el trabajo de profesionales de la fotografía y agentes sociales no tendría sentido.
¿Es la imagen un motor de transformación? ¿Coinciden en objetivos la fotografía y los agentes sociales que trabajan para cambiar estas realidades? ¿Es la fotografía un elemento útil y veraz que contribuye a un cambio de mentalidad o es un producto subjetivo condicionado a la mirada de su autor o autora? ¿Nos enfrenta la imagen a nuestra propia conciencia, o son una fuente de información efímera? Estas y muchas más preguntas los días 11, 12 y 13 de abril en La Virreina Centre de la Imatge. La entrada es libre pero el aforo limitado así que es conveniente llegar con tiempo.
Se pueden seguir vía twitter a través del hashtag #fotosocial2016
Figura fundamental de la fotografía de posguerra, desde su debut en los años setenta, Chris Killip abre una nueva vía en la fotografía documental: el retrato de las clases obreras, en pleno proceso de desmantelamiento de la industria que las había creado y mantenido desde principios del siglo XIX. Las fotografías testimonian la verdadera cara de las agresivas políticas de privatización de Margaret Tatcher: empobrecimiento, injusticia y desesperación.
Lewis Hine (1874-1940) definió su propia obra como “fotografía social” [1]. Efectivamente, Hine, junto a autores como Jacob Riis, comenzó a gestar a inicios de los XX un tipo de fotografía que abordaba temas sociales al margen de pretensiones estéticas y falsas intenciones. Podría considerarse como uno de los precursores de una tradición documentalista que cobra fuerza en los años treinta [2]. En 1908 el autor ya emprende reportajes significativos como el que realizó al servicio del National Child Labour Committee, delatando el trabajo de los menores en la sociedad de principios del siglo XX y consiguiendo que los legisladores prohibieran la mano de obra infantil [3].
En el marco de las IV Jornades de fotografia documental Can Basté 2013 y formando parte del Circuit 2013. Fotografía documental Barcelona, la duodécima edición de Caja Azul se abre para tratar el tema: La fotografía como herramienta de intervención social.