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jueves, 16 de mayo de 2013
domingo, 21 de abril de 2013
[SOFTWARE] Primera beta pública de Lightroom 5
Adobe ya ha anunciado la disponibilidad de la primera beta pública de Lightroom 5, el programa de edición, revelado RAW y gestión de imágenes. Lightroom es intuitivo y sencillo a la hora de realizar ajustes básicos. Sin embargo, si lo comparamos con Photoshop, el programa tiene limitaciones a la hora de realizar ediciones detalladas. Las mejoras que incorpora la versión 5 parecen sobre todo encaminadas a potenciar su faceta de editor.
sábado, 19 de abril de 2008
METODOLOGÍA: propuesta de análisis del texto fotográfico
Os recomendamos la consulta de la propuesta metodológica de análisis de la imagen fotográfica, presentada en el II Congreso de Teoría y Técnica de los Medios Audiovisuales celebrado en la Universitat Jaume I de Castellón, en octubre de 2004. El recurso fue realizado por Javier Marzal Felici, Rafael López Lita y Fco. Javier Gómez Tarín. El proyecto ha recibido continuación a través del libro Cómo se lee una fotografía: interpretaciones de la mirada de Javier Marzal Felici (1), en el cual el autor expone un completo modelo de interpretación de fotografías. Más información
(1) MARZAL FELICI, Javier. Cómo se lee una fotografía: interpretaciones de la mirada. Madrid: Cátedra, 2007
(1) MARZAL FELICI, Javier. Cómo se lee una fotografía: interpretaciones de la mirada. Madrid: Cátedra, 2007
jueves, 20 de marzo de 2008
La recuperación en entornos digitales: los SARI y sus tipologías
Uno de los problemas de la recuperación de fotografías es la escasez de estudios de investigación sobre el tema que, por norma general, se han centrado en la recuperación de documentos texto-lingüísticos. Sin embargo, en un contexto caracterizado por la preeminencia de la imagen, con una sobreproducción de fotografías y con un nuevo actor, Internet, que paulatinamente está modificando formas de trabajo, de organización y de intercambio informativo, nos vemos obligados a prestar especial atención al tema de la recuperación de imágenes en entornos digitales.
jueves, 17 de enero de 2008
Modelos de análisis del contenido
Actualmente, existen cuatro modelos para analizar el contenido de la imagen fotográfica (1):
1. El modelo iconográfico: creado por Panofsky (2), éste modelo indica la posibilidad de estudiar las obras de arte a través de descripción pre-iconográfica, el análisis iconográfico y la interpretación iconológica, en tres niveles: contenido temático o natural de la imagen que incluye la identificación de las formas que hay en la obra; contenido secundario o convencional donde se detectan temas y conceptos que requieren una mirada más profunda de la fotografía y, finalmente, el significado intrínseco o contenido a partir del cual se determinan los principios reveladores de una actitud central de una nación, un periodo, una clase, una creencia religiosa o filosófica.
2. La gramática de casos: planteado por García Gutiérrez (3, éste modelo se centra en extraer el contenido de una imagen a partir de la acción que se ejecuta en su interior. A partir de dicha acción se van desmenuzando el resto de casos o asuntos presentes en la fotografía: agente, objeto, causa, fin, modo, sitio, instrumento, tiempo, situación y elemento asociativo.
3. El modelo conceptual sintáctico y semántico: dicho modelo es el más reciente y es una propuesta de Jörgersen, Jaimes, Benítez y Chang (4). Estos autores formulan diez niveles de estudio estructurados en dos grandes grupos: el sintáctico y el semántico. El primero estaría asociado a la percepción e incluiría: tipo y técnica (fotografía o vídeo; Blanco/Negro o color, etc.), distribución global (color y textura), estructura local (elementos individuales y localización de formas) y composición global (distribución material de los elementos de la imagen). El segundo estaría vinculado al contenido visual y comprendería: objeto genérico (mujeres, vehículos, etc.); objeto específico (algo mucho más concreto: un determinado individuo por ejemplo); escena genérica (descripción de escenas, entornos, ambientes, retratos, etc.); escena específica.(un lugar concreto: Palau de la Generalitat, por ejemplo); objeto abstracto (interpretación subjetiva sobre los objetos presentes en la imagen); escena abstracta (interpretación subjetiva de la escena).
4. El modelo semántico: éste modelo fue presentado en 1999 por parte de Jögersen (5) con la intención de mejorar los resultados en la recuperación de documentos visuales y consta de diez grados en el análisis: objetos concretos, estados del ser (estatus social, emoción, relación y grupos), información histórico-artística (artista, tipo de producto, medio, género, técnica y tipo de trabajo), elementos preceptúales (componentes visuales, textura, forma, perspectiva, orientación, movimiento, punto focal y composición), color (color y valor de color), situación (situación específica y situación general), descriptores (calificadores y número), conceptos abstractos (término abstracto, atmósfera, aspecto simbólico, estado y tema) y historia (actividad, acontecimiento, referencia literaria, lugar, tiempo y referencia temporal).
1. El modelo iconográfico: creado por Panofsky (2), éste modelo indica la posibilidad de estudiar las obras de arte a través de descripción pre-iconográfica, el análisis iconográfico y la interpretación iconológica, en tres niveles: contenido temático o natural de la imagen que incluye la identificación de las formas que hay en la obra; contenido secundario o convencional donde se detectan temas y conceptos que requieren una mirada más profunda de la fotografía y, finalmente, el significado intrínseco o contenido a partir del cual se determinan los principios reveladores de una actitud central de una nación, un periodo, una clase, una creencia religiosa o filosófica.
2. La gramática de casos: planteado por García Gutiérrez (3, éste modelo se centra en extraer el contenido de una imagen a partir de la acción que se ejecuta en su interior. A partir de dicha acción se van desmenuzando el resto de casos o asuntos presentes en la fotografía: agente, objeto, causa, fin, modo, sitio, instrumento, tiempo, situación y elemento asociativo.
3. El modelo conceptual sintáctico y semántico: dicho modelo es el más reciente y es una propuesta de Jörgersen, Jaimes, Benítez y Chang (4). Estos autores formulan diez niveles de estudio estructurados en dos grandes grupos: el sintáctico y el semántico. El primero estaría asociado a la percepción e incluiría: tipo y técnica (fotografía o vídeo; Blanco/Negro o color, etc.), distribución global (color y textura), estructura local (elementos individuales y localización de formas) y composición global (distribución material de los elementos de la imagen). El segundo estaría vinculado al contenido visual y comprendería: objeto genérico (mujeres, vehículos, etc.); objeto específico (algo mucho más concreto: un determinado individuo por ejemplo); escena genérica (descripción de escenas, entornos, ambientes, retratos, etc.); escena específica.(un lugar concreto: Palau de la Generalitat, por ejemplo); objeto abstracto (interpretación subjetiva sobre los objetos presentes en la imagen); escena abstracta (interpretación subjetiva de la escena).
4. El modelo semántico: éste modelo fue presentado en 1999 por parte de Jögersen (5) con la intención de mejorar los resultados en la recuperación de documentos visuales y consta de diez grados en el análisis: objetos concretos, estados del ser (estatus social, emoción, relación y grupos), información histórico-artística (artista, tipo de producto, medio, género, técnica y tipo de trabajo), elementos preceptúales (componentes visuales, textura, forma, perspectiva, orientación, movimiento, punto focal y composición), color (color y valor de color), situación (situación específica y situación general), descriptores (calificadores y número), conceptos abstractos (término abstracto, atmósfera, aspecto simbólico, estado y tema) y historia (actividad, acontecimiento, referencia literaria, lugar, tiempo y referencia temporal).
(1) Seguimos de esta manera la clasificación planteada por Antonio García, Gloria Gómez y Marina Satín. García Jiménez, Antonio; Gómez-Escalonilla Moreno, Gloria; Santín Durán, Marina. “Análisis y lenguajes documentales para la fotografía: estudio de caso”. Terceras Jornadas: imagen, cultura y tecnología. Terceras Jornadas: imagen, cultura y tecnología. Madrid: Universidad Carlos III: Archiviana, cop. 2005, pp. 25-35.
(2) Panofsky, E. Estudios sobre iconología. Madrid: Alianza, 1976. Extraído de: Ibid., p. 26.
(3) García Gutiérrez, A. Análisis Documental del discurso periodístico .Madrid: CDT, 1992. Extráido de: Ibid., p. 26.
(4) Jorgërsen, C; Jaimes, A.; Benítez; Chang, S.-F.: “A conceptual framework and empirical research for classifying visual descriptors”. Journal of the American Society Information Science and Technology. Vol. 52, núm. 11, 2002, pág. 938-947. Extráido de: Ibid., p. 27.
(5) Jögersen, C. “Image indexing: an analysis of selected classification systems in relation to image atributes anmed by naïve user”. Annual Review of OCLC Research, 1999. Extráido de: Ibid., p. 27.
(2) Panofsky, E. Estudios sobre iconología. Madrid: Alianza, 1976. Extraído de: Ibid., p. 26.
(3) García Gutiérrez, A. Análisis Documental del discurso periodístico .Madrid: CDT, 1992. Extráido de: Ibid., p. 26.
(4) Jorgërsen, C; Jaimes, A.; Benítez; Chang, S.-F.: “A conceptual framework and empirical research for classifying visual descriptors”. Journal of the American Society Information Science and Technology. Vol. 52, núm. 11, 2002, pág. 938-947. Extráido de: Ibid., p. 27.
(5) Jögersen, C. “Image indexing: an analysis of selected classification systems in relation to image atributes anmed by naïve user”. Annual Review of OCLC Research, 1999. Extráido de: Ibid., p. 27.
jueves, 10 de enero de 2008
La representación del contenido visual: la indexación de imágenes
Cuando hablamos de representación del contenido en la fotografía hablamos fundamentalmente de indexación, operación que, seguramente, es una de las más complicadas de llevar a cabo pero, a su vez, es la más determinante en el momento de la recuperación. Para referirnos a la indexación adoptaremos la definición planteada por Sílvia Domènech que la conceptualiza como “tècnica que caracteritza el contingut dels documents i/o les demandes documentals retenint les idees més representatives per vincular-les a uns termes d’indexació adequats, bé procedents del llenguatge natural, bé procedents d’un llenguatge documental prèviament seleccionat” (1). Debido a su gran extensión y heterogeneidad, en fotografía, con el objetivo de evitar la ambigüedad de los lenguajes naturales, se recomienda el uso de lenguajes documentales y se propone como situación ideal el empleo del tesauro (2). Sin embargo, actualmente la elección del lenguaje documental está condicionada por la naturaleza del archivo (fondo, usuarios, etc.) y por la cantidad de recursos disponibles del centro ya que la elaboración de un tesauro implica una inversión humana y económica importante.
Indizar fotografías es complejo. La indexación de documentos textuales ya significa, en sí misma, una tarea que requiere un determinado esfuerzo intelectual y que lleva aparejados unos niveles de subjetividad bastante elevados. Si a la dificultad intrínseca de la indización le añadimos las especificidades propias de las imágenes, resaltando en este caso la enorme carga emocional que acompaña a los documentos visuales, nos hallamos ante una operación que requiere una concentración importante. Para tratar de aliviar la problemática planteada, Silvia Doménech hace cuatro recomendaciones que apuntamos a continuación (3). En primer lugar, es necesario saber leer las fotografías y es que estamos hablando de un lenguaje no escrito, no verbal, que tiene sus propios elementos y sus particulares interpretaciones. En segundo lugar, es importante concretar la unidad de descripción de la imagen que en un principio ha de ser “la part visible més petita que es pot reaprofitar” (4). A continuación, también sería conveniente fijar unas normas de indexación teniendo en cuenta el fondo con el que tratamos, la tipología de nuestros usuarios y el grado de descripción documental. Finalmente, como última recomendación Silvia Domènech hace mención a la figura del indexador de imágenes, una persona que debería tener pericia y soltura en la lectura de imágenes, capacidad analítica y sintética, dominio de la terminología fotográfica y de la lengua en que se indexa y, por último, control de técnicas y fuentes documentales complementarias.
Dentro de la descripción del contenido deberíamos incluir, como mínimo, los siguientes campos (6): un resumen del contenido, descriptores de autoridades (personas y entidades), descriptores geográficos y descriptores temáticos (7).
Indizar fotografías es complejo. La indexación de documentos textuales ya significa, en sí misma, una tarea que requiere un determinado esfuerzo intelectual y que lleva aparejados unos niveles de subjetividad bastante elevados. Si a la dificultad intrínseca de la indización le añadimos las especificidades propias de las imágenes, resaltando en este caso la enorme carga emocional que acompaña a los documentos visuales, nos hallamos ante una operación que requiere una concentración importante. Para tratar de aliviar la problemática planteada, Silvia Doménech hace cuatro recomendaciones que apuntamos a continuación (3). En primer lugar, es necesario saber leer las fotografías y es que estamos hablando de un lenguaje no escrito, no verbal, que tiene sus propios elementos y sus particulares interpretaciones. En segundo lugar, es importante concretar la unidad de descripción de la imagen que en un principio ha de ser “la part visible més petita que es pot reaprofitar” (4). A continuación, también sería conveniente fijar unas normas de indexación teniendo en cuenta el fondo con el que tratamos, la tipología de nuestros usuarios y el grado de descripción documental. Finalmente, como última recomendación Silvia Domènech hace mención a la figura del indexador de imágenes, una persona que debería tener pericia y soltura en la lectura de imágenes, capacidad analítica y sintética, dominio de la terminología fotográfica y de la lengua en que se indexa y, por último, control de técnicas y fuentes documentales complementarias.
Dentro de la descripción del contenido deberíamos incluir, como mínimo, los siguientes campos (6): un resumen del contenido, descriptores de autoridades (personas y entidades), descriptores geográficos y descriptores temáticos (7).
(1) Doménech, Sílvia. “La indexació de fotografies”. Métodos de Información. Núm. 34, 1999, p. 61.
(2) Boadas, Joan; Casellas Serra, Lluís-Esteve; Suquet, M. Àngels. Manual para la gestión de fondos y colecciones fotográficas. Girona: Centre de Recerca i Difusió de la Imatge, (CDRI), Ajuntament de Girona, 2001, p. 198
(3) Doménech, Silvia, op. cit. (1999), p. 62.
(4) Ibid., p. 63.
(5) David Iglesias nos recuerda correctamente como en ocasiones el enorme volumen que representan determinados conjuntos fotográficos “una discriminación en el nivel de descripción es a menudo inevitable para abordar la totalidad de los materiales”. (6) Iglesias, David, “La gestión de la imagen digital” [en linia] Hipertext.net. Núm. 2, 2004 [Consulta: 10.01.2008].
(7) Foix, Laia, “La Catalogació descriptiva de les imatges fixes”. Métodos de Información. Núm.34, noviembre 1999, p. 58.
(3) Doménech, Silvia, op. cit. (1999), p. 62.
(4) Ibid., p. 63.
(5) David Iglesias nos recuerda correctamente como en ocasiones el enorme volumen que representan determinados conjuntos fotográficos “una discriminación en el nivel de descripción es a menudo inevitable para abordar la totalidad de los materiales”. (6) Iglesias, David, “La gestión de la imagen digital” [en linia] Hipertext.net. Núm. 2, 2004
(7) Foix, Laia, “La Catalogació descriptiva de les imatges fixes”. Métodos de Información. Núm.34, noviembre 1999, p. 58.
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